trumpfamilyEl marido de Ivanka Trump tendrá que desprenderse de sus millonarios negocios Donald Trump ya tiene puesto para su yerno y hombre de confianza en su campaña. Jared Kushner, el marido de la hija favorita de Trump, Ivanka, será asesor especial del presidente —un puesto que no requiere confirmación del Senado— cuando su suegro asuma la Casa Blanca, en poco más de una semana.

La noticia fue confirmada en la misma semana en que Trump se apresta a desvelar cómo va a hacer para que sus propios negocios no interfieran con su presidencia. También Kushner tendrá que despejar dudas sobre un posible caso de nepotismo y de conflicto de intereses, ya que está al frente de una compañía de multimillonarias inversiones inmobiliarias y es dueño de un periódico.

Kushner trabajará junto con el jefe de gabinete de Trump, Reince Priebus, y a su estratega jefe, Stephen Bannon, “para implementar la agenda del presidente electo”, dijo el equipo del republicano en un comunicado en el que confirmó la decisión, filtrada horas antes a varios medios estadounidenses.

“Jared ha sido un tremendo activo y un asesor de confianza durante la campaña y la transición, y me enorgullece tenerlo en un puesto de liderazgo en mi administración”, dijo Trump sobre su yerno. Hace tiempo que Kushner se ganó la atención y respeto del presidente 45º de Estados Unidos. Ya durante la campaña, el joven empresario, de 35 años, se convirtió en una de las personas indispensables del equipo del entonces todavía aspirante presidencial Trump, al que incluso asesoró, según la prensa, en temas tan sensibles como Oriente Medio.

Kushner es judío ortodoxo y su familia ha donado a causas proisraelíes, recordó en este sentido The Washington Post. Tras la victoria de Trump, las dudas aforaron sobre su papel en la futura Casa Blanca, algo que, pese a los numerosos conflictos de intereses de Kushner y de su esposa, se daba por prácticamente asegurada. Desde 1967, rige en Estados Unidos una ley anti nepotismo inspirada, entre otros, por la controvertida decisión del presidente John F. Kennedy de nombrar a su hermano Bobby como fiscal general al frente del Departamento de Justicia. La normativa prohíbe a un “funcionario público” nombrar o promover a un familiar suyo —concepto en el que se incluye el de yerno— en la “agencia” que dirige.

Pero es este último término el que podría permitirle a Trump salvar su nombra-miento. De hecho, así lo interpretaron los jueces a comienzos de los años 90, cuando rechazaron la demanda interpuesta por un grupo que se oponía a la decisión del entonces presidente, el demócrata Bill Clinton, de poner a su mujer y primera dama, la ahora derrotada candidata Hillary, al frente del grupo de trabajo para realizar una reforma sanitaria. Según los jueces, la ley anti nepotismo no afecta a los puestos de personal dentro de la Casa Blanca como un assesor.

Aun así, Kushner tendrá que aclarar cómo se va a separar de sus intereses empresariales, que le llevaron entre otros a buscar un jugoso acuerdo comercial para una propiedad en Manhattan de su compañía con una empresa china poco después de la victoria electoral de su suegro, según informó The New York Times.

Pese a su juventud, el yerno de Trump dirige la inmobiliaria Kushner Companies desde hace una década. Básicamente, desde que su padre ingresó en la cárcel por evasión fiscal. El fiscal que lo mandó a prisión era el hoy gobernador de Nueva Jersey y ex rival de Trump en la carrera presidencial republicana Chris Christie. Aunque fue uno de los republicanos que más rápidamente se unieron a la campaña de Trump, de poco le ha valido. Christie, cuyo nombre llegó a sonar incluso para la vicepresidencia, se ha quedado sin ningún puesto en el gabinete de Trump, y son muchos los que creen que tras ese fracaso se esconde un Kushner que no ha olvidado el agravio contra su familia. El joven empresario es dueño además de The New York Observer, un medio con el que logró influir en la sociedad neoyorquina en la que ha crecido, al igual que su familia política.

A sus intereses empresariales se unen los de su esposa Ivanka, vicepresidenta de la Organización Trump y que además di-rige su propia compañía de joyas y moda. Sin embargo, se espera que en su comparecencia ante los medios esta semana, su primera rueda de prensa en seis meses, Trump deje claro que tampoco Ivanka va a encargarse más de dirigir sus negocios, en un intento de desvincular a la poderosa pareja de cualquier conflicto de intereses. El joven matrimonio, que tiene tres hijos, ha elegido ya residencia en Washington, una lujosa mansión en el barrio residencial de Kalorama, a unos tres kilómetros de la Casa Blanca y tan solo a un centenar de metros del nuevo domicilio de los Obama.

Nada más filtrarse la noticia de su inminente nombramiento, abogados de Kushner aseguraron a la cadena NBC News que el empresario está ya trabajando para cumplir con todos los requisitos éticos que requiere asumir un puesto de tanto acceso al presidente como es el de asesor.

“El Sr. Kushner está comprometido a cumplir con las leyes federales de ética y hemos estado consultando con la Oficina de Ética del Gobierno respecto a los pasos que debería dar”, dijo el abogado en un comunicado enviado al medio.

El flamante asesor presidencial se declaró “honrado” de poder “servir al país” junto con un “equipo con tanto talento” como el de su suegro y futuro presidente, según dijo en el comunicado oficial.