Festeja a tus amados difuntos ofreciéndoles en su altar este delicioso pan de muerto.
Los vivos también disfrutarán de su sabor tan especial.
Preparación            Tiempo Total               Rinde
    • Mezcla la levadura y el agua templada en un tazón pequeño; déjala reposar 10 min. Entretanto, mezcla la harina, 2/3 taza del azúcar, la cáscara rallada de naranja y las semillas de anís en el tazón grande de una batidora usando la pieza para mezclar masa. Agrega la mezcla de levadura; bátelo bien. Añade 4 huevos, uno por uno, batiendo a velocidad baja después de agregar cada uno. Añade el queso crema; bátelo durante 5 min. o hasta que esté bien mezclado, deteniéndote de vez en cuando para raspar el fondo y los lados del tazón.
    • Amasa la masa durante 3 min. sobre una superficie ligeramente enharinada; forma una bola, agregándole, si es necesario, hasta 1/2 taza más de harina para evitar que se pegue. Pon la bola en un tazón grande rociado con aceite en aerosol; tápala con un paño de cocina limpio. Deja que la masa suba en un lugar templado durante 1 hora 30 min. o hasta que haya duplicado su volumen. Divídela en 4 trozos y aparta uno de ellos. Divide los 3 trozos restantes en tercios. Forma una bola con cada uno de los 9 trozos más pequeños; ponlas en 2 charolas (bandejas) para hornear cubiertas con papel para hornear (parchment paper).
    • Divide la masa que apartaste en 10 trozos pequeños; reserva uno. Divide los 9 trozos restantes por la mitad y forma con cada trozo un “hueso” de 7 pulgs. de largo. Coloca 2 huesos cruzados encima de cada bola de masa en las charolas. Forma 9 bolitas pequeñas con el trozo que reservaste; pon cada bolita en el centro de cada “x”. Tápalas; déjalas subir en un lugar templado 1 hora 30 min. o hasta que hayan duplicado su volumen.
    • Calienta el horno a 375ºF. Bate el huevo restante y úsalo para barnizar la masa. Pon el pan en el horno; reduce inmediatamente la temperatura a 350ºF. Hornéalo 25 min. o hasta que esté dorado. Pasa el pan a rejillas de metal. Barnízalo con el jugo de naranja; espolvoréale el azúcar restante. Déjalo enfriar completamente.