Una nueva investigación financiada en parte por March of Dimes ha encontrado que las mujeres embarazadas en su primer o segundo trimestre con niveles sanguíneos más bajos de ácidos grasos de cadena larga n-3, el tipo encontrado en aceite de pescado, tenían un riesgo 10 veces mayor de nacimiento prematuro en comparación con mujeres con niveles más altas. Los resultados sugieren que comer pescados que son buenas fuentes de ácidos grasos EPA y DHA puede ayudar a reducir el riesgo de parto prematuro.

March of Dimes Foundation Logo (PRNewsfoto/March of Dimes Foundation)

El estudio será publicado en línea hoy en EBioMedicine por un equipo dirigido por Sjurdur F. Olsen, M.D., del Centro de Programación Fetal en el Statens Serum Institut en Copenhague, Dinamarca. Fue becario de March of Dimes y se encargó del estudio con colegas de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard y de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad de Johns Hopkins.

“March of Dimes está comprometido a encontrar soluciones para el nacimiento prematuro y dar a todos los bebés el mejor comienzo en la vida posible”, dijo Kelle H. Moley, M.D., vicepresidenta principal y directora científica en March of Dimes. “Será importante reproducir estos descubrimientos en otras poblaciones fuera de Dinamarca, pero quedamos impresionados por el poder de estos resultados y el peso de la evidencia. March of Dimes recomienda a las mujeres que están embarazadas o que piensan en tener un bebé comer pescados con bajos niveles de mercurio y que son buenas fuentes de EPA y DHA, como arenque, salmón, trucha, y anchoas, así como jugo de naranja, leche y huevos a los que se ha añadido EPA y DHA. Las mujeres embarazadas deben tomar 200 mg (microgramos) de DHA cada día de alimentos y suplementos.”

El nacimiento prematuro afecta a 15 millones de bebés cada año en todo el mundo y aumenta en los Estados Unidos. Datos provisionales publicados recientemente para 2017 del Centro Nacional para Estadísticas de Salud muestran que la tasa de nacimiento prematuro ha ascendido a 9.93 por ciento de 9.85 por ciento en 2016, el tercer incremento anual consecutivo después de un periodo de bajas constantes durante los siete años anteriores.

El Dr. Olsen ha estado estudiando desde hace años la hipótesis de que bajos niveles de ácidos grasos de cadena larga, el ácido eicosapentaenoico y el ácido docosahexaenoico (EPA y DHA), pueden ser un importante factor de riesgo para el nacimiento prematuro. Para este nuevo estudio, el equipo examinó datos de la Cohorte Nacional Danesa de Nacimientos, un estudio nacional que siguió a 96,000 niños en Dinamarca a través de cuestionarios y enlaces de registros. Analizaron muestras sanguíneas de 376 mujeres que dieron a luz de forma muy prematura (antes de las 34 semanas de gestión) entre 1996 y 2003 y a 348 mujeres que no, todas durante su primer y segundo trimestre de embarazo.

Un análisis de muestras sanguíneas mostró que las mujeres con niveles más bajos de suero del EPA y DHA, un 1.6 por ciento o menos, tuvieron un riesgo 10 más alto del nacimiento prematuro en comparación con las mujeres en los niveles más altos.