En los Estados Unidos, una cuarta parte de los padres de niños entre las edades de 0 y 8 años ha sentido en algún momento preocupación por las habilidades de su hijo para comunicarse, según una encuesta publicada hoy por la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición (ASHA- American Speech-Language-Hearing Association) en conmemoración del mes nacional para la salud del habla y la audición. Al mismo tiempo, los padres que participaron en la encuesta coinciden de manera abrumadora en que las etapas del desarrollo del habla, lenguaje y audición se hallan entre los aspectos más importantes de la vida.

Esta encuesta encomendada por ASHA y realizada esta primavera por YouGov, en la que participaron más de 1,100 padres, puso de manifiesto las percepciones sobre la comunicación y los trastornos de comunicación entre los grupos étnicos y raciales más populosos: las familias de los grupos Blancos, Negros o Afroamericanos e Hispanos. Las preocupaciones más comunes expresadas por los padres se relacionan con el desarrollo del habla, seguidas por el lenguaje y luego por las relacionadas con la audición.

En adición a las preocupaciones sobre las habilidades de comunicación de sus hijos, la encuesta reveló las acciones que tomaron los padres. El setenta y tres por ciento de los padres que tenía alguna preocupación, obtuvo tratamiento y 8 de cada 10 informaron que percibieron una gran mejora o una buena mejora después del tratamiento. Los patólogos del habla y el lenguaje (logopedas) encabezaron la lista de profesionales a quienes los padres recurrieron para las preocupaciones relacionadas con el habla y lenguaje de sus hijos; para los problemas relacionados con la audición, los pediatras fueron los más consultados, seguidos de cerca por los audiólogos.

La encuesta es la actividad más reciente de la campaña Aprenda los signos de ASHA, que educa al público en general sobre los primeros indicadores de los trastornos de comunicación. La ocasión marca la primera vez que la campaña ha realizado una encuesta tan exhaustiva entre la población general de padres, incluyendo la perspectiva de grupos raciales y étnicos minoritarios. Esto coincide con el 50° aniversario de la Oficina de Asuntos Multiculturales de ASHA, un acontecimiento histórico en la larga historia de liderazgo de la organización en el ámbito de la diversidad.

«Esta encuesta ofrece una imagen vívida de cómo perciben las familias de los Estados Unidos el desarrollo de la comunicación, los trastornos de comunicación y el tratamiento», indicó Shari Robertson, PhD, CCC-SLP, presidenta de ASHA del 2019.

«Si bien es alentador que los padres informaron de manera generalizada que a menudo solicitan la ayuda de nuestros profesionales y ven que la salud de la comunicación de sus hijos mejora notablemente con el tratamiento, la encuesta también indicó que más de una cuarta parte de los padres que tienen inquietudes al respecto no había tratado de obtener tratamiento. Este número es demasiado elevado cuando se trata de la comunicación, algo que los propios padres están firmemente de acuerdo es importante para el bienestar de sus hijos. Dado que los trastornos de la comunicación responden muy bien al tratamiento, desaprovechar esta oportunidad es particularmente lamentable para esos niños».

Según los resultados de la encuesta, las principales razones que dieron los padres para no obtener tratamiento fueron las siguientes: incertidumbre sobre dónde obtener tratamiento, los pediatras les dijeron que los problemas de sus hijos se resolverían con la edad, la escuela o el maestro del niño les dijo que no existía un problema, los padres pensaron que el problema no aparentaba ser gran cosa, y los padres no sabían por dónde empezar o con quién comunicarse.

En adición, bien sea que los padres tuvieran o no alguna preocupación, la encuesta sugiere que demasiadas familias se encuentran por completo ajenas a los trastornos de comunicación y no hacen todo lo que pueden para fomentar el desarrollo de las destrezas de comunicación de sus hijos.

Solo el 23 % de los padres pudo identificar correctamente el 75 % o más de las indicaciones de los trastornos de comunicación que se incluyeron en la encuesta. Y solamente el 5 % pudo identificar correctamente todas las indicaciones de los trastornos comunicación.

En términos de fomentar el desarrollo de las destrezas de comunicación, 9 de cada 10 encuestados identificaron correctamente las actividades que tienen un efecto positivo en las destrezas de comunicación, como hablar/tener interacciones verbales con los demás y que los miembros de la familia le lean al niño. Sin embargo, en la práctica, solo el 46 % dijo que se les leía a sus hijos entre 5 y 7 días a la semana.

Más de la mitad de los padres indicó que no se dispone de información suficiente sobre los trastornos de comunicación. Cuatro de cada 10 recibieron información del pediatra de su hijo y casi igual número (35 %) indicó haber recibido información en los medios de comunicación. Comparado con las familias Blancas, más familias Negras o Afroamericanas e Hispanas informaron que reciben información a través de los medios de comunicación.

Según la Dra. Robertson, presidenta de ASHA, «Nos corresponde seguir diseminando la información a todas las comunidades que podamos, con el fin de establecer un flujo de información y educación sobre las formas de fomentar el desarrollo de la comunicación del niño, así como también sobre cómo informarse sobre las indicaciones de los trastornos de comunicación y la disponibilidad de tratamientos efectivos».

«Nuestra encuesta también mostró que algunos padres no confían en sus propios instintos, menos de la mitad (42 %) estuvo muy de acuerdo en que ellos conocen mejor a su hijo y sus necesidades. Les exhortaría a confiar más en sí mismos y a obtener ayuda profesional de inmediato si sospechan que algo anda mal. La intervención temprana es absolutamente crucial».