Desde mi EsquinaComenta: Begoña F. Calcerrada

 

La relación de Assange y Ecuador cambió completamente en siete años. En 2012, el entonces presidente Rafael Correa le tendió la mano a Assange, que temía su extradición a Estados Unidos por la publicación de material confidencial del Ejército de ese país en la plataforma WikiLeaks.

Assange era acusado en Suecia por dos delitos sexuales a sendas mujeres que él siempre negó y que vio como una excusa para su extradición.

Pero la relación entre el ex hacker y activista y el país sudamericano cambió, sin embargo, con el nuevo gobierno.

Desde ese momento marcó distancias con el expresidente, con el que mantiene ahora un duro enfrentamiento, potenciado con la detención de Assange, objeto de disputa interna en la política ecuatoriana entre Moreno y Correa.

Moreno afirmó en un video en su cuenta de Twitter que Assange mostró una “conducta irrespetuosa y agresiva” y que WikiLeaks realizó declaraciones “hostiles y amenazantes”.

Pero fue la “transgresión de los conve- nios internacionales” por parte de Assange lo que hizo su asilo “insostenible einviable”, justificó el presidente del paíslatinoamericano, que en los últimos meses ya había dado muestras de la tensión exis- tente entre el fundador de WikiLeaks y el gobierno.

Moreno se refirió en especial a la normade no intervenir en los asuntos internos de otros estado, y citó la publicación reciente por parte de WikiLeaks de documentos del Vaticano, en enero de 2019.

El presidente ecuatoriano dijo haber solicitado a las autoridades británicas la garantía de que Assange “no sería entrega- do en extradición a un país en el que pueda sufrir torturas y pena de muerte”.

Correa criticó inmediatamente a Moreno por su decisión, ahondando así en la rivalidad que mantienen los antiguos aliados.

“Lenín Moreno […] ha demostrado su mi- seria humana al mundo, entregando a Julian Assange no solo asilado, sino también ciudadano ecuatoriano a la policía británica”, criticó Correa.

“Esto pone en riesgo la vida de Assange, y humilla al Ecuador”.

El ministro de Exteriores de Ecuador, José Valencia, anunció que el día ante- rior se había suspendido la nacionalidadecuatoria de Assange, concedida a finalesde 2017, por considerar que se produjeron irregularidades en su concesión.

“Los efectos de la concesión de la nacionalidad ecuatoriana al señor Assan- ge han sido suspendidos por resolución ministerial”, dijo Valencia, debido a “varias irregularidades encontradas en su trámite y por constituir, por tanto, un acto administrativo lesivo”.

Una vez suspendida la nacionalidad y retirado el asilo, la embajada de Ecuador permitió a la Policía Metropolitana británica la entrada para que procediera al arresto.

Julian Assange es o ha sido buscado por la justicia de varios países. Él teme en especial una extradición a Estados Unidos, por atentar contra la seguridad nacional.

El fundador de Wikileaks, en el origen de la publicación en el 2010 de varios documentos oficiales norteamericanos, es objeto en Estados Unidos de una imputación supuestamente secreta, pero cuya existencia fue revelada de forma fortuita por fiscales en noviembre pasado.

Julian Assange es también objeto en Suecia de otras dos acusaciones, una por violación y otra por agresión sexual, que él niega. Para eludir una detención en estos casos, el fundador de Wikileaks se refugió en la embajada de Ecuador el 19 de junio del 2012.

Al estar refugiado Assange en la em- bajada de Ecuador en Londres, Suecia archivó las acciones legales por agresión sexual contra él en mayo del 2017, dada la imposibilidad de hacer avanzar las investi- gaciones.

Pero la abogada de la mujer que acusa a Julian Assange de violación en Suecia enel 2010 indicó que iba a pedir a la fiscalíala reapertura de la investigación tras la detención del fundador de WikiLeaks en Londres.