PEKÍN, 16 de abril de 2020 /PRNewswire/ — Según las últimas noticias de Science and Technology Daily (de fecha 14 de abril), dos vacunas inactivadas contra el COVID-19 acaban de ser aprobadas por la Administración Nacional de Productos Médicos de China (NMPA) para un ensayo clínico combinado de fase I y II, lo que las convierte en el primer lote en esta categoría. Las dos vacunas fueron desarrolladas respectivamente por Wuhan Institute of Biological Products Co., Ltd de Sinopharm y Sinovac Research & Development Co., Ltd junto con institutos de investigación.

Es esta otra buena noticia desde que el equipo de Chen Wei, académica de la Academia China de Ingeniería e investigadora de la Academia Militar de Ciencias Médicas, logró la aprobación del ensayo clínico para la vacuna recombinante contra el COVID-19, que se desarrolló el 17 de marzo.

«Estamos liderando la iniciativa en el desarrollo de vacunas contra el COVID-19 desde una perspectiva global», dijo con orgullo Wang Junzhi, académico de la Academia China de Ingeniería. Luego señaló cuatro factores importantes para este logro: inicio anticipado, dirección precisa, basarse en la ciencia y contar con colaboración de todas partes.

La vacuna para la emergencia actual no es una solución lejana, sino el arma más poderosa para derrotar al COVID-19.

China tomó la decisión de acelerar el ritmo sobre la base de un análisis crítico y una buena organización, con la seguridad como premisa. Ya el 21 de enero, el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MOST) anunció la conformación de un grupo conjunto de expertos de prevención y control de epidemias contra el COVID-19. El grupo de expertos era dirigido por Zhong Nanshan, académico de la Academia de Ingeniería de China, y estaba conformado por 14 especialistas. El día 22 se iniciaron rápidamente los primeros ocho programas de emergencia de Respuesta Científica al COVID-19.

El grupo de expertos había decidido cinco abordajes para el desarrollo de las vacunas: vacunas inactivadas, vacunas subunitarias mediante ingeniería genética, vacunas vectoriales de adenovirus, vacunas con ácido nucleico y vacunas que utilizan como vectores el virus de la influenza (gripe) atenuada. Los cinco abordajes debían encararse al mismo tiempo. Fueron elegidos ocho equipos experimentados en el desarrollo de vacunas para que colaboren en esta misión con un plan detallado de grupos de trabajo acorde a las circunstancias.

Gracias al preciso criterio de Chen Wei y a la suma de conocimiento y experiencia en el desarrollo de vacunas, su equipo fue el primero en alcanzar logros revolucionarios. A principios de febrero, ella sostuvo que el COVID-19 sigue siendo un coronavirus a pesar de su posible variación. Por lo tanto, se podrían identificar con rapidez el antígeno objetivo mutuo, la patogénesis y el receptor con la ayuda de la bioinfomática y la minería de big data una vez que aparezca la variación. El desarrollo de la vacuna puede mejorarse con rapidez consecuentemente.

Desde el inicio del programa, el equipo de Chen Wei ha realizado investigaciones sobre la vacuna recombinante contra el COVID-19 (vacuna con adenovirus como vectores) a partir de la exitosa experiencia en el rápido desarrollo de la vacuna contra el Ébola. El 17 de marzo, la vacuna recombinante contra el COVID-19 del equipo fue aprobada para el ensayo clínico, lo que ocurrió un mes antes de lo esperado. Para el 2 de abril, los 108 sujetos del ensayo clínico de fase I en Wuhan habían sido inoculados. El 9 de abril, el ensayo clínico de fase II, de mayor escala y que introduce grupos de control con placebo, comenzó a buscar voluntarios.

Mientras tanto, todos los demás abordajes también han progresado.

Lei Chaozi, jefe del Departamento de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Educación, presentó los logros actuales: está en curso la investigación sobre la seguridad y validez del experimento en animales para la vacuna antigripal atenuada, y se espera para fines de abril investigación previa a los ensayos clínicos para los candidatos a las vacunas y la aplicación para los ensayos clínicos; se están realizando experimentos en animales en ratones y conejos sobre la vacuna de proteínas recombinantes y se ha dominado la tecnología de producción a gran escala de vacunas con alta calidad y pureza; el desarrollo de vacunas con ácido nucleico es una nueva tecnología que se está explorando en todo el mundo, pero ninguna de esas vacunas se comercializa todavía.

Al mismo tiempo, Wang Junzhi hizo hincapié, específicamente, en el tema de la seguridad de la vacuna: «Por un lado, los científicos chinos hacen un gran esfuerzo por aprovechar íntegramente el tiempo. Por otro lado, realizan investigaciones conforme a leyes científicas y garantizan la seguridad y la validez de la vacuna. Todas las actividades de investigación y desarrollo cumplen con las normativas y requisitos tecnológicos correspondientes».

FUENTE Science and Technology Daily