BEIJING, 29 de mayo 2020 /PRNewswire/ — Un reportaje de Science and Technology Daily:

La 73ª Asamblea Mundial de la Salud (AMS) se celebró en medio de un período de tiempo especial en el que el brote del COVID-19 ha colocado al mundo ante una situación compleja y cuando el virus todavía está causando estragos a nivel mundial. Esto significa que la humanidad se enfrenta a la emergencia de salud pública global más grave desde el final de la Segunda Guerra Mundial y la pandemia se ha convertido en el tópico central de discusión dentro de la comunidad internacional. En un momento de tanta importancia histórica, el presidente Xi fue invitado a pronunciar un discurso en la ceremonia de inauguración de la AMS. En dicho discurso, el presidente realizó una exposición a fondo de las propuestas de China para luchar contra la pandemia y resaltó diversas iniciativas importantes que se nutren de la visión de establecer una Comunidad de Salud Común para la Humanidad. Estas iniciativas revisten importancia práctica y tienen implicaciones de gran alcance para el fomento de la confianza global, la promoción de la colaboración internacional y la planificación de sistemas futuros de gobernanza global.

En primer lugar, el mundo debe continuar compartiendo las experiencias en la prevención y el control de la pandemia. El presidente Xi enfatizó que la máxima prioridad en la respuesta ante la pandemia es que los países hagan todo lo que esté a su alcance en lo que respecta al control y tratamiento del COVID-19. El mundo debe insistir en la idea de «poner primero a las personas, porque en el mundo no hay nada más precioso que las vidas de las personas», contener la propagación de la epidemia alrededor del mundo tan pronto como sea posible y hacer los mayores esfuerzos por detener la transmisión transfronteriza de la enfermedad. Tenemos que redoblar el intercambio de información, experiencias y mejores prácticas, así como buscar la cooperación internacional en lo que respecta a métodos de pruebas, tratamientos clínicos e investigación y desarrollo de vacunas y medicinas. También tenemos que continuar brindando apoyo a las investigaciones de los científicos en todo el mundo sobre el origen y las rutas de transmisión del virus. A la vez que trabajan sobre una base permanente para contener el virus, los países que cuenten con las condiciones para ello deben permitir la reapertura de negocios y escuelas de forma ordenada y siguiendo las recomendaciones profesionales de la OMS. Mientras tanto, si queremos restablecer el crecimiento de la economía mundial debemos redoblar la coordinación política en los aspectos macroeconómicos internacionales y mantener estables y desobstruidas las cadenas industriales y de suministro a nivel mundial. Estas sugerencias no solo resumen la exitosa experiencia de China, sino que también brindan una nueva forma de pensamiento para la coordinación de la prevención y el control de la epidemia, y para un desarrollo económico y social acorde con la situación actual de los países en la lucha contra la epidemia.

En segundo lugar, el mundo estar más unido. El presidente Xi enfatizó que las armas más potentes contra la pandemia son la solidaridad y la cooperación. La ayuda a los países en desarrollo, especialmente a los países africanos, es de suma importancia para que puedan reforzar sus sistemas de defensa en esta batalla contra el COVID-19. Xi también hizo un llamado a la comunidad internacional para proporcionar los países africanos más apoyo en cuanto a productos y materiales, tecnología y personal. Como enfatizó Xi, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desempeña un papel protagónico, y mediante el apoyo a la OMS las personas también respaldan la cooperación internacional contra el COVID-19 y salvan vidas. Xi también apeló a la comunidad internacional a fortalecer su apoyo a la OMS, tanto política como financieramente. Todo lo mencionado anteriormente es muestra de la suma atención que China concede a África y de su firme apoyo a las Naciones Unidas y a la OMS, lo cual contribuye a la unificación de los esfuerzos cooperados de la comunidad internacional y a que se gane esta batalla contra la pandemia mediante la asignación de recursos globales.

En tercer lugar, esto muestra la responsabilidad de China en calidad de un país de gran peso en el mundo. El presidente Xi anunció cinco importantes medidas de China para apoyar aún más la cooperación global en la lucha contra el COVID-19. Esto contemplará la contribución de China para garantizar la accesibilidad y asequibilidad de la vacuna en los países en vías de desarrollo. China también trabajará con la ONU para el establecimiento en China de un depósito central para la respuesta humanitaria global, como forma de garantizar la operación de las cadenas de suministro en el combate contra la epidemia y de fomentar «pasillos verdes» que aceleren los procedimientos de transportación y despacho aduanero. Además, China establecerá un mecanismo de corporación según el cual sus hospitales trabajarán en pareja con 30 hospitales africanos y acelerará la construcción de la sede central de los CDC en África, con el objetivo de aumentar la capacidad del continente para la prevención y el control de enfermedades. El desarrollo y el despliegue de la vacuna contra el COVID-19 en China, cuando esté disponible, se pondrá a disposición del mundo como un bien público. Esta será la contribución de China para garantizar la accesibilidad y asequibilidad de la vacuna en los países en vías de desarrollo. En el caso de los países más pobres, China también trabajará con otros miembros del G20 para implementar la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda. China también está lista para cooperar con la comunidad internacional en el apoyo a los países más afectados, para garantizar que puedan salir adelante en medio de las dificultades actuales. Estas medidas concretas abordan los aspectos principales y más peliagudos en la lucha mundial contra el COVID-19, tanto en el presente como en los años venideros. Las medidas demuestran el compromiso de China con el establecimiento de una comunidad con un futuro compartido por el bien de la humanidad. China asume esto como su responsabilidad, no solo para garantizar la vida y la salud de sus propios ciudadanos, sino también la salud pública global.

En cuarto lugar, indicó claramente hacia dónde debe dirigirse la cooperación. El COVID-19 trajo consigo un golpe inesperado, que ha tenido una profunda influencia en la humanidad y ha desatado una gran introspección. El presidente Xi destacó que al final prevaleceremos sobre el coronavirus. Pero puede que esta no sea la última vez que una emergencia grave en materia de salud toque a nuestra puerta. En base a las debilidades y deficiencias expuestas por el COVID-19, tenemos que mejorar el sistema de gobernanza de salud pública y responder más rápidamente ante las emergencias de salud pública. Xi también sugirió el establecimiento de centros regionales y globales de reserva de suministros contra epidemias. China apoya la idea de una revisión a fondo de la respuesta global ante el COVID-19, después de que el virus sea puesto bajo control, para resumir las experiencias y abordar las deficiencias. Este trabajo debe basarse en la ciencia y en el profesionalismo, ser dirigido por la OMS y llevado a cabo de forma objetiva e imparcial. Estas sugerencias se exponen desde una perspectiva a largo plazo, que también marca una dirección para el fortalecimiento de la cooperación internacional en materia de salud pública y para la mejora del sistema de administración pública global.

FUENTE Science and Technology Daily