LONDRES, 10 de junio de 2020 Hoy se da a conocer la 14ª edición del Índice Global de la Paz (Global Peace Index) elaborado por el grupo de reflexión internacional Institute for Economics & Peace (IEP).

Resultados más destacados

  • El descontento civil se ha duplicado desde 2011 – 96 países registraron una demostración violenta en 2019, con protestas de los ciudadanos contra toda una gama de problemas, desde las dificultades económicas y la brutalidad policial hasta la inestabilidad política.
  • Aunque la tranquilidad se ha deteriorado en la última década, se ha observado una mejora en general en lo referente a la militarización y hay 100 países que han reducido sus gastos militares desde 2008.
  • El impacto económico de la violencia en 2019 mejoró gracias a la atenuación de la intensidad de los conflictos internos, sin embargo, la violencia cuesta a la economía global $14,5 billones o 10,6% del PIB global.
  • Las muertes a causa del terrorismo descendieron por cuarto año consecutivo, con una reducción de 75%.

Aspectos destacados relacionados con el COVID-19

  • El impacto económico del COVID-19 tendrá un efecto negativo sobre la estabilidad política, las relaciones internacionales, los conflictos, los derechos civiles y la violencia, y anulará muchos años de desarrollo socioeconómico.
  • Según aumente la volatilidad económica, se espera que las naciones se dividan en aquellas en las que la paz y la prosperidad se estabilizan o se deterioran – las que dependen de ayuda o tienen deudas especialmente altas es probable que sufran.
  • Italia, Grecia, Letonia y Polonia están entre los países que es menos probable que capeen bien el COVID-19 debido a las dificultades económicas y a su pobre desempeño en ‘resiliencia social’, mientras que Noruega, Australia y Nueva Zelanda se encuentran en mejor posición para enfrentar el futuro.
  • Es probable que la contracción económica conduzca a una reducción del apoyo a las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, algo que dificultará la consolidación de la paz, pero que también puede traer consigo un descenso en las guerras indirectas.

La 14ª edición anual del informe Índice Global de la Paz (Global Peace Index, GPI), la medición de la tranquilidad global líder a nivel mundial, revela que en el 2020 el nivel promedio de la tranquilidad global se deterioró por novena ocasión en doce años. El informe del 2020 muestra que de forma general 81 países mejoraron en lo que respecta a tranquilidad, mientras que 80 países tuvieron un deterioro.

El aumento del descontento civil emerge como un importante factor de riesgo futuro, con un aumento considerable de los disturbios, las huelgas generales y las manifestaciones antigubernamentales desde el 2011. Este año, las nuevas investigaciones del IEP sobre el COVID-19 también brindan percepciones sobre un mundo que se enfrenta a mayores riesgos en lo que respecta a la mayoría de los parámetros medidos por el GPI, debido a la emergente contracción económica, que está destinada a ser la peor desde la Segunda Guerra Mundial.  

Islandia sigue siendo el país más pacífico del mundo, una posición que ha mantenido desde 2008. Le acompañan en lo más alto del índice Nueva Zelanda, Austria, Portugal y Dinamarca. Afganistán se mantiene como el país menos pacífico, una posición que ha ocupado durante dos años, seguido por Siria, Irak y Sudán del Sur.

La mayor mejoría en términos de tranquilidad ocurrió en la región Rusia y Eurasia, que mostró avances en los dominios de investigación del IEP de Conflictos en curso y Seguridad y protección. Entre estos países Armenia registró la mayor mejora, ascendiendo 15 escaños hasta clasificarse en el lugar 99.

América del Sur registró el mayor deterioro en la tranquilidad debido a problemas en Militarización y Seguridad y protección. Sin embargo, la región del Medio Oriente y África del Norte permanece como la menos pacífica. El país que sufrió el mayor deterioro en todo el mundo fue Benín, que descendió 34 puestos.

Steve Killelea comenta: «Permanecen las tensiones fundamentales de la pasada década, que giran alrededor de conflictos, presiones medioambientales y enfrentamientos socioeconómicos. Es probable que el impacto económico del COVID-19 acrecentará estas tensiones debido al creciente desempleo, el ensanchamiento de la desigualdad y el empeoramiento de las condiciones laborales – lo cual creará un distanciamiento del sistema político y un creciente descontento civil. Por lo tanto, nos encontramos ante una encrucijada crítica». 

Descontento civil, militarización y terrorismo

Una tendencia clave identificada en el informe de este año es el creciente nivel de descontento civil en todo el mundo. Al menos el 58% de los países incluidos en el GPI experimentaron protestas violentas en el 2019, notablemente en Chile y en Hong Kong. Los ciudadanos protestaron contra todo un espectro de problemas, entre ellos la desigualdad económica, la brutalidad policial, el liderazgo político y las subidas en los precios de recursos vitales.

Esto es reflejo de una tendencia más prolongada, con un aumento en la última década de 282% en los disturbios a nivel mundial, mientras que las huelgas generales han aumentado en 821%. Europa sufrió la mayor cantidad de protestas, disturbios y huelgas, sin embargo, solo el 35% del total aproximado de 1.600 fueron catalogadas como violentas; el porcentaje más bajo en todo el mundo.  

El informe identifica una mejora de 4,4% en ‘Militarización’ desde 2008, con aumentos en el financiamiento para las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU en 2019. El número de países que importan y exportan armas también ha disminuido hasta niveles no vistos desde 2009. No obstante, las mejoras en las contribuciones al mantenimiento de la paz es probable que sean efímeras si los gobiernos encaminan los fondos hacia el apuntalamiento de sus propias economías.

También continúa el descenso de las muertes debidas al terrorismo. El número total de muertes causadas por el terrorismo se redujo a poco más de 8.000 en 2019, en comparación con un pico de 33.555 en 2015. De forma similar, el indicador de la tasa de homicidios ha continuado su mejoría de una década, con mejoras en 57 países y empeoramiento en 47 países. En El Salvador, el país con el mayor número de homicidios por cada 100.000 habitantes, la tasa de homicidios se redujo en 25%.

En general, el impacto económico de la violencia en 2019 descendió hasta $14,5 billones, o 10,6%, del PIB global debido al menor número de muertes causadas por conflictos.

Presiones medioambientales

Las presiones medioambientales continuaron afectando negativamente la paz. El Registro de Amenazas Ecológicas (Ecological Threat Register) del IEP indica que el 27 por ciento de los países se enfrentarán a un estrés hídrico catastrófico y el 22 por ciento a un estrés alimentario catastrófico para el año 2050.

El informe también señala que, según estimados del año 2019, existen 2.260 millones de personas que viven en regiones con exposición alta o muy alta a peligros climáticos, con 1.240 millones de estas personas que viven en países con bajos niveles de paz. Se espera que para el año 2050 el cambio climático creará hasta 143 millones de migrantes en todo el mundo, especialmente en el África subsahariana (86 millones), Asia del Sur (40 millones) y América Latina (17 millones).

El impacto del COVID-19

La investigación especial del IEP indica que el COVID-19 está afectando negativamente la paz alrededor del mundo, y se espera que las naciones se polaricen cada vez más en su capacidad para mantener la paz y la seguridad. Esto refleja el potencial del virus para deshacer años de desarrollo socioeconómico, exacerbar las crisis humanitarias y agravar y estimular los desórdenes y los conflictos.

El IEP identifica el impacto económico de los confinamientos como una amenaza considerable a la paz. Se esperan reducciones en la ayuda internacional según las economías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se contraen, algo que desestabilizará aún más a los países frágiles y afectados por conflictos, como en los casos de Liberia, Afganistán y Sudán del Sur.

Los países con bajas calificaciones crediticias, como Brasil, Pakistán y Argentina, también tendrán dificultades para recibir préstamos, pagar deuda y sostener sus economías, lo cual conducirá a un creciente riesgo de inestabilidad política, disturbios y violencia.

Sin embargo, los países económicamente estables también están siendo testigo de interrupciones importantes, con sus líderes bajo crecientes presiones debido a sus respuestas ante el COVID-19. Estados Unidos, Alemania y Francia ya están experimentando protestas. Se espera una creciente inestabilidad política en Europa, con aumentos en los disturbios y las huelgas generales.

Dicho esto, el impacto económico del virus puede tener un efecto más positivo sobre las guerras indirectas, que se hacen más difíciles de financiar en medio de la contracción económica y de la caída de los precios del petróleo. La actividad de Arabia Saudita en Yemen, las intervenciones de Rusia y Turquía en Siria y el apoyo de Irán a las milicias, como Hezbollah, serán todos ejemplos notables a seguir este año.

En medio de esta creciente turbulencia, las tensiones entre Estados Unidos y China, y las fricciones dentro de organizaciones multilaterales como la OMS, la OMC y el Consejo de Seguridad de la ONU también están en aumento.

Panoramas regionales:

  • En el año 2019 la tranquilidad solo mejoró en dos regiones del mundo: América del Norte y Rusia y Eurasia
  • América del Sur experimentó el mayor descenso y fue la única región que registró deterioros en los tres dominios del GPI: Seguridad y protección, Militarización y Conflictos en curso.
  • Europa permanece como la región más pacífica del mundo. Grecia y Bélgica tuvieron la mayor mejora en términos de tranquilidad. Grecia gracias a una mejor calificación en la escala del terror político y Bélgica por el menor número de muertes debidas a conflictos internos, y en el caso de ambos países por mejores tasas de homicidios.
  • Cinco países en Asia-Pacífico continúan clasificándose entre los 25 primeros del GPI. Nueva Zelanda se clasifica en primer lugar en la región y en segundo lugar en general en el GPI del 2020, a pesar de que su puntuación bajó 2,3% debido al ataque en Christchurch el 15 de marzo de 2019.
  • La tranquilidad en América Central y el Caribe ha decaído, con un aumento en las muertes debidas a conflictos externos y clasificaciones más bajas en la escala del terror político. México es nuevamente el país menos pacífico en la región y experimentó un deterioro de 2,3% en la tranquilidad. Su tasa de homicidios aumentó en 29%.
  • La región menos pacífica del mundo sigue siendo el Medio Oriente y Norte de África. Bahréin tuvo la mayor mejora en su puntuación con 4,8% – la tercera mayor mejora para cualquier nación en general.
  • El GPI de 2020 marca la primera vez desde 2016 que América del Norte ha visto una mejora promedio en la tranquilidad.
  • La tranquilidad en Asia del Sur se deterioró en el GPI de 2020, debido al descenso de la tranquilidad en Afganistán y Sri Lanka. Bután es el país más pacífico en Asia del Sur y es el único país fuera de Europa y Asia-Pacífico clasificado entre los 20 primeros del GPI.
  • El África subsahariana registró un descenso de 0,5% en su puntuación de tranquilidad. Veinte países de la región mejoraron su tranquilidad, la cual se deterioró en 24 países. Benín experimentó un mayor deterioro entre todos los países del mundo, y en el GPI de 2020 cayó 34 puestos en la clasificación, hasta el lugar 106.

Para obtener más información, visite more visionofhumanity.org y economicsandpeace.org

NOTAS PARA LOS EDITORES

El informe GPI, artículos y mapas interactivos están disponibles en: visionofhumanity.org
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Acerca del Global Peace Index (GPI) 

Producido por el grupo de reflexión internacional Institute for Economics & Peace (IEP), el informe GPI presenta el análisis más integral hasta la fecha basado en datos sobre la paz, su valor económico, tendencias y cómo desarrollar sociedades pacíficas. El informe abarca el 99,7% de la población mundial y usa 23 indicadores cualitativos y cuantitativos tomados de fuentes extremadamente respetadas para compilar el índice. Estos indicadores se agrupan en tres dominios fundamentales: Conflictos en curso, Seguridad y protección y Militarización.

Acerca del Institute for Economics and Peace 

El IEP es un grupo de reflexión internacional e independiente que se dedica a cambiar el enfoque del mundo hacia la paz como una medición positiva, alcanzable y tangible del bienestar y el progreso humano. Cuenta con oficinas en Sídney, Bruselas, Nueva York, La Haya, Ciudad de México y Harare.

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FUENTE Institute for Economics & Peace